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– Y tus esmaltes… ¿qué tal?

… que empieza a aprender sobre esmaltes cerámicos echa horas y horas en Glazy, saca recetas de Pinterest compulsivamente, recopila celosamente las de sus amigos o se compra todos los libros que salen al mercado sobre el tema.
Y por eso a todo el mundo le pasa lo mismo: llegan a resultados que no esperaban y con los que no saben qué hacer.
Yo no. Desde luego no desde que implementé mi Método.
Y, por si acaso, te aviso: mi manera de abordar este asunto podría no servirte.
No es ortodoxa ni académica, requiere hacer muchas pruebas, tomar decisiones (no siempre agradables) y considerar el error como un recurso, no como un fracaso irreparable.


Conseguí un gres buenísimo, lo amasé a conciencia, hice el relieve en el momento perfecto, el corte fue preciso y de una sola pasada, le di tiempo suficiente para un secado uniforme, el ciclo de cocción fue lento y constante…
¿Y ENTONCES? ¿Qué pasó?
Que me arriesgué mucho y llevé la composición del esmalte a su límite.
Sabía lo que quería y también lo que podía suceder, había hecho pruebas suficientes y sólo faltaba comprobar mi hipótesis en la pieza final.
… no voy a venderte que soy completamente infalible con los esmaltes ni la más pro de los acabados a este lado del Tajo.


Me obsesionan la riqueza y los matices de un acabado complejo y bien elaborado, y esa búsqueda sin fin es el núcleo de mi colección.
La energía siempre sube de precio, los fabricantes cambian la composición de las pastas, los hornos van peor a medida que sus componentes envejecen, algunas materias primas se agotan y ya no vuelves a encontrarlas…
Aunque sé química y la aplico todos los días, la considero una herramienta más, valiosísima e imprescindible, pero que no funciona sola. Te aseguro que no hace falta ser la reencarnación de H. A. Seger para aprender a formular tus propios esmaltes.
¿Qué pretendo?
Mi único objetivo es que ganes la autonomía necesaria para hacer tus propias fórmulas y corregir errores, no que seas capaz de escribir un tratado teórico de química cerámica.
Que entres con las manos vacías y salgas con tus fórmulas y un Método que te permite experimentar por libre con total autonomía.
Para obtener unos pocos esmaltes propios espectaculares es necesario hacer muchas pruebas y no aceptar sin más lo que sale mal, porque te va a suceder en la práctica diaria quieras o no y vamos a analizarlo y aprovecharlo.
Y lo que yo hice después del desastre de la primera foto fue conseguir esto.
Así que toca aplicar Método.
Si crees que tienes margen de mejora pero no sabes cómo avanzar, me gustaría ayudarte.

¡Que no cunda el pánico!
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